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Mes: febrero 2008

comprando un DVD con DIVX: Philips DVP5960/12

parece mentira, pero un friki como yo cada vez se piensa más la compra de trastos electrónicos; no es que no me gusten, pero cada día estoy más convencido de que lo importante no es el número de funciones, la novedad de las mismas, el efecto «WOW» a la hora de presentar las adquisiciones a los colegas, sino la utilidad real y la usabilidad de las cosas

fui uno de los primeros en comprar un DVD ASCOMTEC (ahora Bluesens, entonces unos señores de Santiago); mi primer DVD, hace bastante tiempo de eso; no soportaba DIVX, por supuesto; simplemente era un DVD asequible. Pero era desastroso: no porque el hardware fuese malo (que no sé si lo era, la verdad), o porque careciese de funciones (sólo contando los conectores traseros, tenía más de los que puedo recordar); era un asco porque el firmware (el software que gestiona todo el sistema y que presenta los menús en pantalla era horroroso) y también porque el mando a distancia sencillamente no funcionaba; no sólo llevaba una lámpara de infrarrojos sin apenas potencia de emisión si no que su ángulo era muy estrecho: era demasiado «dirigida», había que apuntar MUY bien para que funcionase

mafias organizadas en internet: se está poniendo muy feo el tema

en alguna ocasión he mencionado en otros foros (no en este blog) alguno de los peligros REALES que desde hace algún tiempo acechan internet; las acciones de mafias rusas como la RBN, que al parecer ahora incluso relacionan con la antigua KGB y el mismísmo Putin, las he visto, por mi trabajo, actuando muy cerca

estamos acostumbrados ya a oír hablar del problema del phishing: correos que se hacen pasar por nuestro banco, con enlaces a los que pulsamos y parece que nos llevan a la web del banco, nos fiamos y entramos con nuestro usuario y contraseña y da un error de login; ya es tarde: estábamos en un web falso que se ha quedado con ambos datos y nos ha enviado a la web real del banco para que ya no tengamos ni idea de que realmente no ha ocurrido un error, nos han capturado la información de cómo entrar y con ella, podrían quizás realizar alguna transacción (difícil sin el resto de medidas de seguridad que nuestros bancos añaden, como tarjetas de desafío con coordenadas con números que nos piden antes de hacer cualquier cosa que entrañe «riesgo»

pero la facilidad con la que los usuarios acceden a instalarse programas descargados de internet o recibidos por correo, o objetos ActiveX en el Internet Explorer de Microsoft, o incluso los errores de seguridad de sistemas operativos y programas sin actualizar que dejan totalmente indefenso al PC del usuario (ya sea ignorante o confiado), ya que basta con navegar por una página para abrirle la entrada a software silencioso y mucho más perfeccionado de lo que estábamos acostumbrados a ver en este negocio: los troyanos que provocaban hace unos añitos un despliegue de inútiles y molestos pop-ups porno, ahora se instalan y permanecen ocultos, pero trabajando: escuchando lo que tecleamos en el teclado, los movimientos y pulsaciones del ratón y en ocasiones, incluso un trozo de la imagen de pantalla donde pulsamos.