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¿crisis económica?

Llevo un par de años hablando sobre la futura crisis con mis allegados. Antes el problema iba por la baja productividad del país, la dependencia de la construcción como motor del PIB, los precios de la vivienda, etc. Casi nadie me tomó en serio entonces, pero es que este año, cuando saltó el tema de las hipotecas subprime, cuando intentaba explicar a los «cercanos» el problema, me llamaban agorero, pero parecía que todavía no me creían.

Hoy, quitando el presidente del gobierno (que cuando sea reelegido supongo que empezará a reconocer el problema), todos los demás sufrimos en nuestras cuentas corrientes la desaceleración económica (y más que podríamos sufrir) y ya nadie me lo discute, pero quizás aún no comprenden a qué nos enfrentamos.


Esto es como los partidos de fútbol: podría ocurrir un resultado u otro, todo es cuestión de probabilidades (y sobre todo de la forma física y la destreza de los jugadores) Es decir, NO TIENE PORQUÉ ser una catástrofe económica, podría pasar «de largo», pero si comprendemos a qué nos enfrentamos… tendríamos menos dudas.

Para ello os invito a leer 3 fuentes interesantes:

  • hace unos meses, la «unidad de inteligencia» de la revista The Economist publicó su informe «Heading for the rocks», donde se atreven a pronosticar el futuro de forma ponderada (% de que ocurran los diferentes escenarios, tanto el peor como el mejor) Es un PDF y tiene un pequeño problema para algunos: está en inglés.
  • ayer se publicaba en el blog Viajar por Internet de Nacho Giral un artículo que explica muy bien el problema de la desconfianza a la hora de prestarse dinero entre bancos, que es por lo que casi nadie consigue una hipoteca estos días; este sí está en castellano y con ejemplos-símil que lo hacen digerible por el gran público
  • pero para mí el mejor es el artículo de Xavier Sala i Martín para la Vanguardia escrito hace unas semanas desde la Universidad de Columbia, «La tormenta perfecta», donde no sólo explica lo que pasa entre los bancos, sino que repasa los otros factores (descritos también en el artículo de The Economist) que podrían hacer que 2008 y 2009 sean horribles para todos nosotros

Total, que para tomar decisiones (y no hablo de votar, hablo de ahorrar, o comprar casa estos días), mejor tener información y no enterrar la cabeza como las avestruces (por cierto, que es un mito que lo hagan…), porque el problema existe y el peligro de recesión (no de «ralentización» de la economía) es más que real.

12 Comments

  1. Iván Iván

    Con respecto a esto he leído no sé en donde (creo que en The Guardian o en The Times) que es posible que quien gane las elecciones se encuentre con un gran «floating brown» 😉 que cae sobre su cabeza… y se lleve la culpa de todo el problema.

  2. sí, no me extrañaría que los buitres que están debajo de Rajoy (no encima, dando vueltas, es esta una extraña alegoría) esperen que PIERDA para de ese modo:

    – evitar estos 4 años de crisis salvaje que se avecinan o podrían avecinar y que mejor que le toquen al PSOE para en 4 años ganar seguro por la mala imagen de un gobierno que «ha llevado a España al desastre económico familiar y bancario» (aunque, si sabes de qué va esta crisis, quitando la dependencia de España del mercado inmobiliario, no es culpa del PSOE!, eso es otra cosa que no me ha gustado: por qué Zapatero no ha explicado la situación? ¿por qué miente cuando todos vemos el IPC real y el paro creciente en nuestros amigos albañiles y el cierre de las vendedores de casas? Hay que decir la VERDAD AL PUEBLO, que no somos idiotas… ¡sobre todo cuando NO TODO no es culpa de uno! (como intenta hacer creer el del PP a todo dios)

    – y lo segundo, aprovechar que una derrota de Rajoy será un proceso de sucesión seguro, para intentar coger su puesto, arañando, mordiendo y apuñalando a quien haga falta (como defenestraron a Gallardón)

    ¿llegaremos a los 100.000 parados en la construcción? eso no lo soportarían las arcas del estado «con superávit» de que tanto presumen y supondría más carga fiscal para los que tengan la suerte de seguir trabajando

    crucemos los dedos, esperemos que los bancos publiquen verazmente sus cuentas, se sepa cuales son los enmerdados, provisionen y pongan el negativo en sus resultados, consigan liquidez y empiecen (¿los demás?) a conceder hipotecas para que se sigan vendiendo casas sin llegar a la deflación inmobiliaria, porque si no, la llevamos clara (y «si sí», aún tenemos que competir en el mundo con un euro fuerte y productos demasiado caros, porque… ¿os habeis parado a pensar cómo afecta, por ejemplo, un euro caro a la «españa del sol y playa»? el turismo de sangría tiene que cambiar o no vendrá nadie de vacaciones, las alternativas (Túnez, etc.) se lo llevarán todo y el sureste español se marchitará rápidamente…

    por cierto… eso del superávit, para un gestor de empresa significa dos cosas: mala gestión por financiación mal calculada (es decir, presupuesto anual mal calculado, subieron los impuestos de más) o que no han gastado en lo que debían (quizás temiendo que haga falta?)

    para una empresa sería beneficio, pero aquí estamos obligados a pagar cada año y el estado es una ONG: todo lo debería invertir; pero lo que no es de recibo es que encima le demos los MISMOS 400€ a TODO DIOS. En eso se nota que este gobernante no tiene capacidad. (Ni él ni sus asesores) Es decir: si hay superávit es que algún idiota de hacienda, el de la cartera, quiero decir, pidió al rey firmar una ley de IRPF mal calculada, o bien todos los burros del gobierno presentaron un presupuesto mal calculado; bueno, en fin, no pasa nada: pero ahora coge ese dinero y devuélveselo a los contribuyentes, pero al mismo nivel que contribuyeron, no a todos igual. Eso no es comunismo, es INJUSTICIA.

    En nuestro caso familiar, el superávit es otro insulto más de los gobiernos estatales, regionales y locales:

    Yo NO QUIERO que me devuelvan nada, Hacienda ya se lo llevó y sigo vivo, lo que quiero es que ese dinero se utilice en las necesidades básicas: mi hijo no tiene cole en su barrio, pero ¡tenemos superávit!

    ¿es que soy gilipollas?, al menos internet me permite desahogarme en público

  3. Cris, tu hermana Cris, tu hermana

    Espero que tus peores pronósticos no se cumplan…porque sinó vas a tener que realojar a una hermana, un cuñado y tres sobrinos…:-(
    Cris

  4. espero que no sea al revés 🙂

    conste que no son «mis pronósticos» : una forma de hacerse el interesante es poner en boca de uno lo que dicen otros, mucho más listos que yo 🙂 🙂

  5. Rober Rober

    Amigo Noni:

    El beneficio de una empresa se puede repartir entre los socios, a reducir la deuda de la empresa, o a financiar nuevas inversiones.

    España ha dedicado en estos años el superávit principalmente a la reducción de la deuda pública (que hoy por hoy es de las más bajas de la UE), a la dotación del fondo de reserva de la Seg. Social (menos), y ahora parece que va a repartir algo entre los socios. Peor escenario tendríamos si tuviésemos la deuda pública de hace 10 años.

    Respecto al reparto de los 400 euros, tal como parece que se va a instrumentar, más que una devolución de impuestos, va a ser una rebaja lineal del IRPF a aplicar vía eliminación o reducción de retenciones que afectará principalmente a las rentas más bajas. Entiendo que su finalidad es limitar o reducir el efecto del encarecimiento de las hipotecas sobre el consumo. Lamentablemente muchos van a tener que esperar a la devolución del IRPF (los que tienen retenciones muy bajas o no tienen retención). Macroeconómicamente, tampoco me parece muy mal que se reduzcan más los impuestos a los que tienen menos ingresos. Microeconómicamente también preferiría que devolviesen en función de lo pagado, que me saldría más a (mi) cuenta.

    Un «economisto» que pasaba por aquí

  6. conste como economista que eres, sabes que una empresa sin endeudar es probablemente una empresa mal gestionada, que está usando la fuente de financiación más cara: la de los socios 🙂

    el estado no es una empresa, desde luego; y espero que ese dinero lo empleen en ese fondo de reserva o nos espera un futuro aún más negro ¿quién va a pagar los parados de la construcción?

    este año parece que al menos 200€ los darán a tocateja, podría ser que los otros 200 los repartiesen en las nóminas como rebaja del IRPF, pero insisto en la injusticia del reparto

    las hipotecas no van a seguir subiendo, porque tal y como va la economía europea el BCE tiene que decidir: inflación o movimiento y parece que por ahora, pese a la brutal inflación, lo terrible es que nos paramos… o entra dinero o se abarata, o nadie invertirá en aumentar el negocio, así que tendremos la suerte los hipotecados de que el precio del dinero bajará o se mantendrá; y un regalo en el IRPF tampoco ayuda a la inflación… más dinero en el bolsillo, más precio que podemos pagar (aunque sea una cantidad ridícula)

  7. Rober Rober

    Lo malo del endeudamiento en las empresas es que es como el alcohol: un poco puede estar bien y «animar» el crecimiento, pero llegado un punto, se le sube a la cabeza de los directivos, y cuando llega una crisis, el vino bebe al hombre (más propiamente los bancos a la empresa), y el resacón se llama concurso de acreedores.

    Digan lo que digan los libros de texto y algún que otro gurú del management, en la práctica confiaría más en la gestión de una empresa poco endeudada.

    El endeudamiento tiene sentido cuando el retorno de la inversión es más alto que el coste del endeudamiento, dice la teoría clásica, pero hay que tener en cuenta que el retorno de la inversión está influído por el riesgo (más retorno – más riesgo), con lo que si una empresa no ve en un momento determinado inversiones con un equilibrio rentabilidad-riesgo adecuado, la mejor estrategia suele ser quedarse tranquilo a esperar a que cambie la coyuntura. Reducir la deuda existente, invertir en lo que se conoce, y si aun sobra devolver a los accionistas.

    Y respecto a que los recursos propios son la financiación más cara, también sería discutible. Al fin y al cabo el coste de los recursos propios es un coste de oportunidad, lo que rentarían en otra inversión. Y si la única inversión alternativa es meter el dinero en el banco o en un inmueble para alquilar, no es tan alto.

    Si esto es así en las empresas, más aún en el sector público. El endeudamiento público tiene sentido cuando se va a invertir en infraestructuras que disfrutarán varias generaciones, pero el déficit para el pago del gasto corriente, no es más que engañarnos y trasladar a nuestros hijos el pago de nuestros gastos.

    Un sector público que no ahorra y reduce su deuda en una época de bonanza, no tiene margen de maniobra cuando ésta se acaba.

  8. Muy buen post, bien documentado. Por nuestro bien, espero que haya un cambio en la tendencia, o buena nos espera.

    Un saludo.

  9. Anónimo Anónimo

    t

  10. el post es muy interesante, pero más interesante aún es la forma en la que lo cuentas, excelente artículo.

    PD: ojalá que las cosas mejoren

  11. ¡gracias! ojalá mejoren, y rápido, o por lo menos, que no empeoren más…

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