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Mes: abril 2008

evitando la «muerte por powerpoint»

esta famosa presentación ya se está haciendo vieja (en «edad internet»), pero sigue siendo tan válida como siempre… fue Dilbert (Scott Adams) quien acuñó el término de «death by powerpoint», y la verdad, todos habremos asistido alguna vez a una presentación en la que el tedio nos invade entre páginas y páginas llenas de texto…

Recordemos siempre, al preparar una presentación, que está ahí para apoyar lo que decimos, no para que los usuarios la lean. Si queremos acompañar nuestra presentación de un texto explicativo, tablas con cientos de datos, etc. es preferible utilizar un documento impreso (o digital), pero no utilicemos la presentación para eso. ¡Por respeto a nuestros oyentes!

da pena acabar un buen libro… perdón ¡videojuego!

Tengo que reconocerlo… soy lo que se dice un jugón… mejor dicho, ¡lo era! Desde que nació Dani no he vuelto a engancharme a ningún videojuego; hace años no era extraño algún fin de semana que veía amanecer, completamente absorto en la experiencia inmersiva (de flujo) de algunos videojuegos. Ahora todo eso lo veo como muy lejano en el tiempo. Sin embargo, al buscarle a Dani algún videojuego simpático (como el de Cars que le compré en Carrefour) para una Playstation 2 bastante olvidada, se me ocurrió pedirle a mis sobrinos algún juego más, aunque sólo fuera para sacarle partido a la consola. Me enganché con Primal, una aventura gráfica bastante conseguida (aunque con mala traducción al castellano), hasta que terminé sus más de doce horas de historia; pero esta semana me ha ocurrido algo maravilloso, que también hace años que no me ocurre: estoy SUFRIENDO porque se acerca el final del mejor videojuego que he disfrutado nunca.

Como cuando disfrutas tanto de una novela, que lloras pensando que tras las pocas páginas que restan, tendrás que decir adiós a los personajes, lo mismo me ocurre con este videojuego.