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tu cámara no importa!

estoy un poco cansado de esa frase típica de «claro, con ésa cámara, cómo no vas a hacer buenas fotos»… y sus variantes «las hace solas», o «así cualquiera»; desde luego, son un insulto a todas las horas y decenas de miles de fotos que he hecho antes; a todo lo que he leído y aprendido sobre este maravilloso arte… fijaos que, siendo informático, tengo ya más libros de fotografía (unos 40 y pico) que de informática (y eso sin tener en cuenta los de diseño, arte, dibujo, pintura, vídeo y otros temas relacionados de alguna manera con la luz, el encuadre, el color, la sensibilidad hacia la imagen…);

sobre todo, intento aprender y mejorar tanto en el conocimiento de la ciencia y técnica de la herramienta (la cámara y accesorios) y su medio (la luz) como los conceptos que hacen la diferencia de una foto a otra (el encuadre, la sencillez, el detalle, la profundidad de campo, el color, el contraste, las reglas de percepción, etc.) y anda que no me queda camino por recorrer (no soy más que un fotógrafo amateur competente, no un artista)

en cualquier caso la famosa frase tiene dos posibles respuestas:

  • las fotos las hago yo, no la cámara!
  • y que hasta con una cámara desechable se pueden hacer fotos decentes (si me apurais, hasta con la de un móvil)

ahondando en este tema, os recomiendo leer este precioso ensayo de Ken Rockwell «tu cámara no importa» (si podeis, leed el original en inglés Your Camera Doesn’t Matter, lleno de links demostrando cada punto que la versión traducida al castellano no lleva)

son todo verdades como puños: a la mayoría de la gente le fascina esta foto de la fiesta de San Juan en la playa de Riazor de A Coruña; fue hecha con una de las primeras cámaras de 3 megapíxeles compactas, de Kodak (la DX3900), está llena de ruido (digital), el tamaño no llega para imprimir más allá de un A5, aunque la he llegado a imprimir en A4, pero da igual, a la gente le gusta la foto en sí, DA IGUAL con qué la haya hecho

y en el otro sentido: anda que no hago fotos PÉSIMAS con mi equipo actual, MILES de impresentables borrones movidos, manchas de color, contrastes fortísimos, colores lavados, encuadres lamentables, horizontes inclinados, muecas horrorosas del fotografiado, pares de ojos cerrados, sombras sobre los rostros, etcétera… que borro al momento de revisarlas en mi PC, sin misericordia, para quedarme sólo con las «presentables» (para mí, no para presentárselas a nadie)

hace cuatro años compré una Panasonic Lumix, luego la vendí y compré la Canon 350D, que vendí y compré una 400D que es lo que utilizo ahora… aunque haya cámaras mejores es SUFICIENTE para mí; con la 400D dejé de interesarme por mejorar el cuerpo de la cámara y aprendí a centrarme en lo importante: las fotos

no es que no esté pensando en comprar la Canon 50D, por ejemplo, o un buen objetivo 70-200; motivos hay para ello, pero no conseguiré hacer mejores fotos con ellos – perdón, quiero decir, POR ellos – espero hacer mejores fotos porque seguiré intentando mejorar mi técnica, estilo, percepción y visión

hablando de la visión: ¿alguno de vosotros pinta? yo heredé cierta facilidad para el dibujo y la pintura de mi padre (quizás por mimetismo, determinados estudios dicen que esa supuesta «herencia» no es tal y lo que hacen los niños es imitar a sus padres y con ello, mejorar sus habilidades)

mi hermana sí ha practicado más la pintura, pero yo me «desvié» hacia la fotografía; en cualquier caso, recuerdo cuando hace unos pocos años intentaba de verdad aprender a pintar al óleo que de pronto, noté que me fijaba y fascinaba con el color de los cielos, las tonalidades de los paisajes, los diferentes verdes de los montes de Galicia, la niebla, la penumbra tras la puesta de sol… estaba aprendiendo NO A PINTAR, estaba aprendiendo a VER

cuando renació la pasión por la fotografía (que abandoné en el instituto cuando la época de safari sexual en las discotecas, todos los demás temas aparte de las chicas y el deporte desaparecen) y empecé a progresar con las cámaras digitales, ocurrió lo mismo (además, prácticamente fue al mismo tiempo); empecé a VER los detalles, las líneas, la composición, en cualquier cosa

hoy esperaba parado en el tráfico, cerca de un semáforo en la avenida de Finisterre y a la izquierda de mí se veía, a través de en un solar vacío, los tejados de unas casas viejas… eché de menos mi cámara… y eso cada vez me pasa más a menudo (a pesar de lo que dije arriba, no considero la cámara de móvil una buena herramienta, aunque saco muchas fotos con el mío, nunca me convence ninguna, pero de eso hablaré en otro POST en este blog)

esa «visión» por la que de pronto distingues un encuadre, un gesto en un rostro, una situación divertida o dramática que te hace desear tener en el hombro tu cámara, se consigue practicando, leyendo, aprendiendo del trabajo de otros (viendo muchas fotos!!!) y tirando miles de fotogramas que revisar

es como el inglés: no se aprende a hablar estudiandolo; no se aprende tampoco «pensando en inglés» – menuda tontería, el pensamiento casi nunca es hablado – se sabe hablar un idioma cuando «sale» sin más, sin pensarlo, sin traducirlo

la fotografía interesante es igual, aparece, la ves, está en tu mente antes que en tu cámara; quizás se muestra entre la gente o la distingues cuando miras por el visor, pero sobre todo, está en TI

y los que no os interesa este tema: cuando me veais sacando fotos con una cámara de dos kilogramos (cuerpo, objetivo, grip, doble batería y quizás flash externo), recordad que soy yo el que hace las fotos; ese trasto está sólo para ayudarme a sacar lo que veo en mi mente de la forma más fácil y fiable; si pensais que las fotos las hace la cámara, ¡no me lo digais! quedaos ese pensamiento para vosotros, al menos no ofenderéis al fotógrafo con lo que creíais que era un chiste fácil

9 Comments

  1. Pachara Pachara

    Claro, eso lo dices porque tienes un pedazo de cámara.

  2. Cuando alguien te dice eso —en persona, claro— lo mejor es pasarle tu cámara y decirle «venga, hazme una».

    Y hablando de libros, uno que me gusta mucho es «El ojo del fotógrafo» de Michael Freeman. Supongo que estará entre tus 40, pero si no lo está, te aseguro que sería un buen 41.

  3. pachará… 😀 …conste que mi cámara era la «más cutre» de Canon (ahora tienen la 1000D, más barata)

    Iván, he visto ese libro en la FNAC y hasta ahora he resistido la tentación… es que tengo un grave problema de adicción con ese sitio: soy socio y el plato del día me sale muy barato… menos de 6€, el problema es que al final siempre acabo gastando 40 euros o más 🙂

    y ese sería mi libro 44 de fotografía 🙂 …ahora que encima me lo has recomendado no sé si seré capaz de resistirme

  4. Si quieres el día que vaya a ver a tu nuevo retoño te lo acerco para que lo puedas leer… así me recomiendas tú a mi alguno.

    Lo cual me recuerda que tenemos que quedar 🙂

  5. Diossss, pero si revisando la biblioteca tengo 4 libros de Freeman

  6. Cris, tu hermana Cris, tu hermana

    ¡¡Ole por el fotógrafo de la familia!! Pobre, tienes que hacer fotos oficiales cada vez que tenemos un cumple, bautizo, etc…¡¡y vaya fotos que haces!!
    Yo entiendo lo que dices de «mirar» los colores, las nubes,etc..porque eso me pasa a mí desde que pinto…¡es inevitable! es como llevar un analizador de belleza en la mente y cada vez que ves algo que te llama la atención quisieras plasmarlo en papel, pintarlo, contarlo.. ahora no puedo vivir sin hacer eso por donde voy. Tendré que llevar un cuaderno conmigo y hacer bocetos rápidos.
    Por cierto, hay una foto que es preciosa y creo que es uno de los retratos más hermosos que has hecho: la de mi hija el dia de su bautizo. Doy fé que fue el momento, la cámara importó pero tú estabas ahí, presto,cuando Uxía (por fín) paró quieta un instante y se reclinó en el sofá. Preciosa. Si quieres, pónla en el blog para que la vean…¡¡¡y luego que hablen!!! jajajajja…
    Un besito hermanito y otro grande para Dany y Pablo, el nuevo Riveira que seguro heredará algo de artista!!
    Cris

  7. […] retrato de Uxía que mencionaba mi hermana en un comentario; fue un milagro que se mantuviese en esa pose durante medio segundo, lo suficiente para sacar esta […]

  8. gracias Alfonso (perdona por no haberlo aprobado antes!, no recibí el correo avisando de tu mensaje)

    BTW, con una Leica, el tío (3000€!), pero además, nos dejó multitud de pensamientos sobre la fotografía y el momento decisivo, sobre que hay que estar allí y si dejas pasar esa escena fugaz, que adivinas con el rabillo del ojo, no tendrás otra oportunidad, se habrá ido para siempre

    Ivan, gracias por el consejo, el libro 41 fue «El ojo del fotógrafo», de Freeman; muy buena recomendación (percecpción, encuadre, diseño… no lo típico de ISO 100, f8, 1/60 de tantos otros libros genéricos…)

    voy por el 43 🙂

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