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Por qué bajar el sueldo a todos los funcionarios?

Viernes por la mañana, tras un jueves de movilizaciones, un conocido mío no tiene más remedio que realizar en persona un trámite que debería poder hacerse por vía telemática, en una oficina de la administración pública

la persona que le atiende no puede resolverle el problema, pero se ofrece a acompañarle al despacho de quien sí puede

De modo que recorriendo un pasillo del backoffice pasa delante de al menos cuatro despachos abiertos ocupados por funcionarios de más rango (y supongo que sueldo) que quien le guía

En todos esos despachos sus ocupantes leen diligentemente la prensa del día 🙁  ¡EN TODOS ELLOS!

Y luego este gobierno de cobardes incompetentes le baja el sueldo a todos los funcionarios, lean el periódico o no en horas de trabajo

La culpa, eso sí, es de todos, empezando por sindicatos de funcionarios y los propios compañeros y acabando con los legisladores que no han puesto coto a este comportamiento y derroche, pasando por cada uno de nosotros, que elección tras elección seguimos votando a la banderita del color que más nos gusta

Hay mucha gente ahí fuera que no se merece un sueldo del erario publico, por mucha oposición aprobada que tenga

Creo sinceramente que con no gastar los sueldos de todos esos chupasangres se podía subir el sueldo con retribución variable a los demás funcionarios en función de su rendimiento y valoración continua, pero claro, eso es españa-ficción

PD. El funcionario que amablemente acompañó a este conocido tuvo la delicadeza de preguntar antes a su informado (en la actualidad del día al menos) compañero si podía atender al ciudadano… menos mal que al menos éste no tuvo la desfachatez de estar ocupado 🙁

3 Comments

  1. Iván Iván

    Varias cosillas (warning: tocho ahead):

    Este tipo de funcionarios que se pasan los días leyendo periódicos no son los que se echaría en caso de empezar a fulminar al trabajador público. Cuando se echa a funcionarios (entiéndase: trabajador público), se empieza por los laborales temporales y luego los laborales fijos. Los laborales temporales no son los que se pasan el día leyendo el periódico, suelen ser los que más curran. A los funcionarios-funcionarios difícilmente se les puede despedir (además, no han estado cotizando para ello). Realmente, este tipo de funcionarios que lee periódicos suele ser el que lleva más tiempo trabajando y, por tanto, de los últimos que se caería en caso de empezar a desfilar la gente a la cola del paro.

    En caso de que empezara a echar gente, este tipo de cosas se hace sin miramientos, es decir, no entrando en rendimientos de personas, una a una. Se pilla la relación de puestos de trabajo y se empieza a recortar por abajo. Al final, los dinosaurios permanecen y los que curran se van a la puta calle. El trabajo hay que hacerlo, claro, así que se externaliza y punto. Además, en algunas áreas (informática, por ejemplo) esto es jauja: el sueldo de un funcionario-programador va al presupuesto como gasto (mala cosa), el gasto que se usa para que un programador de una empresa externa haga el mismo trabajo (mucho más caro) va al presupuesto como inversión. Maravilla de las maravillas. ¡Esto se vende sólo!. El parlamento y los medios aplauden con las orejas, aunque se gaste 3 veces más.

    Así que realmente tenemos dos problemas: gente que no trabaja y empresas ajenas a la administración que se forran. Del segundo problema, causalmente no se suelen encontrar tantas quejas en la prensa/medios/foros/blogs cuando son dos problemas bastante relacionados.

    El problema de los que se tocan las pelotas cuando no debieran se podría resolver teóricamente de una manera muy sencilla: cuando los jefes hicieran su trabajo. Es decir, los jefes saben perfectamente que esta gente se está rascando las pelotas en horario laboral pero no quieren llamarles la atención. O no pueden. Esa es otra razón bastante común. Y aquí tenemos un problemón. La razón suele ser que los superjefes (los que están puestos a dedazo) no quieren líos en sus departamentos/secciones y no quieren líos para que no tener ellos otros líos con otra gente por si acaso el viento cambia algún día. Y aquí estamos entrando en terreno pantanoso (léase, político). Resumiendo, son los políticos (o los que tienen mente política) los que evitan que se eche a estas personas. No importa el color, tanto unos como otros tienen muuuchos favores que devolver (recordemos que su puesto es a dedo). La función pública está llena de dinosaurios mandados por un consejo de viejos dinosaurios. Aquí es muy difícil meter mano. Está el politiqueo a alto nivel (presidencia, conselleiros, directores, …) pero también hay mucho politiqueo a nivel medio.

    Sobre lo de medir el rendimiento tenemos un problema similar. Hay trabajos en los que podrías tener más o menos parámetros que te permitieran medir el rendimiento de una persona o sección/departamento pero existe muchos otros trabajos en los cuales esos parámetros dependen en gran medida de lo que hagan otras personas (tus jefes o, incluso, empresas externas a la administración) lo cual no es un modo justo de medir el trabajo de una persona. También hay casos (bastantes) en los cuales se le hace el vacío a determinados trabajadores que no son de tu cuerda, es decir, no se les da trabajo o se les da un trabajo que no es de su competencia por lo que se niegan a hacerlo y nadie les puede obligar. Ante esto no queda mucho más que leer el periódico. Pero bueno, estos tampoco son los que leen periódicos porque saben que, ante cualquier cosa, les abren un expediente. A esta gente, un sueldo en base a la productividad les jode la vida sin tener culpa de nada.

    El problema de la externalización innecesaria es también difícil de resolver porque aquí están metidos muchos peces gordos, empresas que mueven muuucho dinero y que, en la parte de los casos, ese dinero no llega al currante. Te podría decir nombres pero algunas también trabajan para vosotros así que supongo que sabrás de lo que hablo. Lo malo es que este problema de la externalización causa muchas veces el otro problema: el de los vagos redomados. Para qué vamos a formar al personal si la empresa externa ya se ocupa de todo?. Realmente no se ocupa, echa a la gente cuando no le vale y coge a los pringaillos recien licenciados (licenciados, si hay suerte) pero, oye, es I+D+i y administración electrónica y cosas así. Moooola.

    El mundo funcionarial es un micro cosmos político. Sólo hay que pensar en esas cosas que se hacen a vista de todo el mundo (hijos de políticos que son diputados sin haber pegado palo en la vida, familias enteras metidas en diputaciones, dinosaurios para el Senado o —en Galicia— para el Consello de Contas) y que son visibles y salen en la prensa día sí y día no. A pesar de eso, tienen la desfachatez de seguir haciéndolo. Pues imagínate lo que se puede cocer en un mundillo más oculto como es el de la función pública.

    Ojo, no estoy diciendo que no haya vagos y bandarras en la administración, que los hay, los sufro todos los días pero no todo es tan fácil como parece y, desde luego, es algo muy metido en el corazón de la administración. Teniendo en cuenta que entronca con la política y se enreda con el amiguismo que nos ha llevado a donde estamos ahora, esto es un cáncer muy difícil de extirpar por que habría que empezar por arriba y eso, amigo, es intocable.

    Por todo esto (y por mucho más), me parto de risa con las generalizaciones y simplificaciones que hace la gente al hablar de los funcionarios. Y lo hago por no llorar.

    Esto es como el fraude del IVA. La solución es fácil: inspeccionar y sancionar a lo bestia. ¿Quién tiene los c*j*nes para hacerlo?

    PD. Me debes mis 20 minutos del café que he dedicado a escribir este tocho 😉

  2. Miguelange Miguelange

    El tema es que es ahora, cuando las cosas van mal TAMBIEN para ellos, cuando se mesan los cabellos y gimotean como virgencillas desfloradas plañiendo que «la crisis no es culpa de ellos»; como si fuera de los que pagamos su sueldo, NTJ!!!

    El tema es que durante años (milenios, diría yo) todos ellos se han callado como meretrices mirando para otro lado cuando un «compañero» trabajaba menos horas, se escaqueaba con mediodidad y alevosía o simplemente fingía bajas que no eran tales, sino jeta. Dejaron de hacer su labor de vigilancia en aspectos como urbanismo, finanzas, contratas… y ahora se maravillan de que haya una crisis que les golpea. Sí, la culpa TAMBIEN es de ellos. De todos ellos.

    Pero claro, ¿para que complicarse denunciando a un caradura compañero? Eso te granjearía enemistades entre el resto, que también lo hace. No sea que tengamos que trabajar todos y tal y tal.

    ¿Para qué hacer huelga o denunciar a sus superiores? ¿Para qué exigirles a sus sindicatos que denuncien a los caraduras que han dejado sus funciones durante todos estos años de vino y rosas? ¿para qué denunciar ellos mismos a los que trincaban sobres que les hacían tener un punto de vista distinto sobre el urbanismo? ¿porqué negociar convenios en los que se presione para mejorar la administración… si al fin y al cabo no van a trincar más sueldo? Pues por todo esto de ahora, muchach@s!!!

    Un detallín con un poco de demagogia: de los 5 millones de parados en expañistán ¿cuantos son funcionarios? Pues eso, que lo recuerden a la hora de quejarse.

  3. noni noni

    yes, y TODO eso también es culpa de sindicatos de funcionarios y la gente que les vota como representantes sindicales, y de esos mismos políticos que todos votamos

    opino lo mismo que tú, Iván

    hay demasiada mierda que barrer como para solucionar esto

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