Press "Enter" to skip to content

Categoría: blogs

da pena acabar un buen libro… perdón ¡videojuego!

Tengo que reconocerlo… soy lo que se dice un jugón… mejor dicho, ¡lo era! Desde que nació Dani no he vuelto a engancharme a ningún videojuego; hace años no era extraño algún fin de semana que veía amanecer, completamente absorto en la experiencia inmersiva (de flujo) de algunos videojuegos. Ahora todo eso lo veo como muy lejano en el tiempo. Sin embargo, al buscarle a Dani algún videojuego simpático (como el de Cars que le compré en Carrefour) para una Playstation 2 bastante olvidada, se me ocurrió pedirle a mis sobrinos algún juego más, aunque sólo fuera para sacarle partido a la consola. Me enganché con Primal, una aventura gráfica bastante conseguida (aunque con mala traducción al castellano), hasta que terminé sus más de doce horas de historia; pero esta semana me ha ocurrido algo maravilloso, que también hace años que no me ocurre: estoy SUFRIENDO porque se acerca el final del mejor videojuego que he disfrutado nunca.

Como cuando disfrutas tanto de una novela, que lloras pensando que tras las pocas páginas que restan, tendrás que decir adiós a los personajes, lo mismo me ocurre con este videojuego.

¿crisis económica?

Llevo un par de años hablando sobre la futura crisis con mis allegados. Antes el problema iba por la baja productividad del país, la dependencia de la construcción como motor del PIB, los precios de la vivienda, etc. Casi nadie me tomó en serio entonces, pero es que este año, cuando saltó el tema de las hipotecas subprime, cuando intentaba explicar a los «cercanos» el problema, me llamaban agorero, pero parecía que todavía no me creían.

Hoy, quitando el presidente del gobierno (que cuando sea reelegido supongo que empezará a reconocer el problema), todos los demás sufrimos en nuestras cuentas corrientes la desaceleración económica (y más que podríamos sufrir) y ya nadie me lo discute, pero quizás aún no comprenden a qué nos enfrentamos.

webspam en comentarios, google al «acecho»

la verdad es que es cada día es más interesante esto de internet; es tan fácil hacer cualquier cosa de forma MASIVA y DAÑINA…

hoy me he encontrado en el correo con 9 o 10 comentarios nuevos a este blog, en diferentes entradas y todos en inglés. Al momento lo he reconocido como spam: no son realmente comentarios a mis entradas sino simples textos «basura» del tipo «ah, me encanta tu weblog, volveré por aquí a menudo», pero con un enlace a una página que quieren promocionar

publicado por simples robots, normalmente desarrollados en lenguajes de script (WSHs o incluso .BATs) y con herramientas tan simples y efectivas como wget, permiten bombardear millones de webs en unas horas añadiendo enlaces a quien ellos quieran, camuflados como comentarios